El actor Nazareno Casero interpretará “Bebé Reno”, el texto original de Richard Gadd en el que se basó la popular serie “Baby Reindeer”, y aseguró: “Pago muy caro para vivir en una nube de pedos, cada vez más caro”, al definir su mirada sobre el rol del artista en la actualidad.
En diálogo con la Agencia Noticias Argentinas, Casero definió el encuentro con su personaje, Richard, como el “período en el que siento que me van a faltar días, que no llego”, ante el incipiente estreno que se realizará el próximo 28 de abril, bajo la dirección de Luis "Indio" Romero.
“Estoy en proceso de reentender y resignificarme dentro de la obra y así entender otros aspectos con elementos que toman identidad y cambian la óptica. Lo mismo ocurre a través de las funciones porque el teatro está vivo. Al ser un unipersonal también se trabaja desde otros lugares y se empieza a buscar nuevas aristas”, añadió.
Con una puesta enfocada en la dimensión íntima del texto y en el desarrollo emocional del personaje, el artista consideró que permanecer una hora y media en escena es “absolutamente” un desafío, ya sea por “aprender los puntos y comas de la letra” o bien por “sumarle acciones” a las palabras y su gramática.
Si bien la historia aborda un viaje audaz entre la comedia y la tragedia, Casero sostuvo que ese aspecto le “divierte” porque “implica habitar diferentes historias de cuerpos que no son el propio: ‘Mientras más alejado de tu vida y de tu realidad (...) tiene una cosa que es alucinante’”.
“Cambia mucho el momento en el que lo ensayás, hasta el estreno. No es lo mismo hablar en una sala desierta que en una con gente, porque el eco que hace es muy diferente; tal vez porque los cuerpos de los que están ahí absorben esas vibraciones y no rebotan”, aseveró Casero.
Noticias Argentinas - Sobre el libro original, ¿hay alguna diferencia en la adaptación argentina o es totalmente original?
Nazareno Casero - No se argentinizó porque es una historia (...) Si hablás de Camden Town, que es un barrio en Londres, no es lo mismo decir Almagro. Tampoco necesitás conocer el lugar para entender de qué habla. No sé si en todo se puede trazar un paralelismo. El teatro inglés también tiene algo que es muy propio, como la musicalidad de las palabras, que la traducción tiene que respetar en cierta forma.
NA - ¿Y respecto a las diferencias entre el texto y la serie?
NC - Al leer el libro y ver la serie, te das cuenta de que no son iguales; entonces se entiende que hay una adaptación para la plataforma. Este texto fue escrito para un festival de teatro, un espacio que cuenta con un sentido experimental. Otro tipo de público.
La pieza subirá a las tablas en el circuito de teatro comercial; por lo tanto, busca “encontrar un punto de unión” entre los espectadores más fieles al texto, que se percatarán del tinte de la experimentación, y aquellos que también comprenderán el sentido de la adaptación.
NA - ¿Qué lugar ocupa el teatro para vos y qué representa hacerlo hoy en día?
NC - Con la masividad que hay en los medios donde podés ver horas de entretenimiento prácticamente gratis o con el pago de muy poco dinero, la experiencia en vivo muestra otra preponderancia. De hecho, ya se llama “experiencia en vivo", lo que antes era ir a un recital o evento. Estamos tan quemados con las pantallas todo el tiempo que ir a ver teatro implica asistir a una función de un humano que hace algo que es el espejo de la humanidad: la actuación en vivo. Empezamos a buscar encontrarnos con otras personas que no dejen lugar a duda de si algo es verdad o no.
NA - ¿Viviste como un “peso” el periodo en que tomaban de referencia a tu papá -Alfredo Casero- para hablar de vos?
NC - No, nunca voy a dejar de ser el hijo de mi padre por más cosas que haga, no reniego de eso.
“Estoy más para entretener, que para tratar de llevar luz a una idea o hacer entrar en razón a alguien. Lo puedo llegar a hacer por medio del significado de una obra, pero no es mi juego el de meterme en una opinión. Pago muy caro para vivir en una nube de pedos, cada vez más caro. No vivo la misma vida de quienes me vienen a ver al teatro como para que tengan que pensar como yo”, cerró el artista.
La pieza subirá a escena en la sala Pablo Neruda del teatro Paseo La Plaza, donde el escrito de Richard Gadd pondrá el foco sobre la vida de “Richard”, con relatos que pueden ser brutales y perturbadores, en contraste con otros aspectos sorprendentemente reflexivos.
El mismo Gadd aseguró anteriormente: “No quiero que la gente salga de aquí sin haber sentido algo”. #AgenciaNA