El Museo del Louvre pondrá en marcha a partir de mayo el proyecto de restauración más ambicioso de su historia, centrado en los 24 cuadros de gran formato que integran el ciclo de María de Médici, obra de Peter Paul Rubens. La serie, encargada en 1621 por la reina madre de Francia, es considerada una de las más relevantes del Barroco europeo.
La intervención se extenderá durante cuatro años y será financiada principalmente con fondos reunidos por la Sociedad de Amigos del Louvre, que aportará unos cuatro millones de euros. Según explicó Sébastien Allard, director del Departamento de Pintura, se trata de una operación sin precedentes para la institución.
El proyecto se encuentra actualmente en fase de licitación para definir las empresas responsables de los trabajos, que involucrarán a cerca de medio centenar de especialistas. Las tareas se realizarán “in situ”, en la misma sala que alberga las obras, donde operarán simultáneamente dos equipos de restauración para cumplir con los plazos previstos.
Esta modalidad obligará al cierre del espacio al público a partir de mayo, en paralelo con una modernización de sus infraestructuras y sistemas de seguridad. De trasladarse las obras fuera del museo, los trabajos podrían prolongarse más de una década.
En total, serán intervenidos 293 metros cuadrados de superficie pictórica. Los estudios preparatorios, iniciados en 2016, determinaron que el estado de conservación no era satisfactorio: los barnices se han oscurecido con el tiempo y se detecta un progresivo desprendimiento de la pintura respecto de su soporte.
La restauración permitirá recuperar las tonalidades originales concebidas por Rubens, en una línea similar a la intervención reciente de La Libertad guiando al pueblo, de Eugène Delacroix.
Además, las investigaciones técnicas, incluidas radiografías, revelaron modificaciones en las composiciones, lo que aporta nueva información sobre el proceso creativo del artista. Para los expertos del museo, los resultados podrían “revolucionar” la comprensión de la obra y su método de trabajo.
El ciclo, concebido para el Palacio del Luxemburgo, combina historia y mitología en una narrativa destinada a exaltar la figura de María de Médici. Su traslado al Louvre en 1793 marcó un hito en la transformación del palacio en museo y consolidó su lugar en la historia del arte europeo. #AgenciaNA