Una traducción argentina

“Todes les adultes primero fueron chiques”: hasta El Principito ahora habla en lenguaje inclusivo

Una pequeña editorial publicó la nueva versión. El personaje, además, utiliza el “vos”. Dicen que los chicos empiezan a adoptar estas formas y no tienen libros de referencia.
Por Patricia Kolesnicov


Les adelanto: lo que se viene es Frankenstein. Sí, Frankenstein inclusivo. Pero por ahora la editorial argentina  Ethos está moviendo el avispero con su traducción de El Principito. Un ejemplo, ya: A les adultes les encantan los números. Cuando hablás de une amigue nueve, nunca te preguntan lo más importante. Nunca te dicen: "¿Cómo es el sonido de su voz?" "¿Cuáles son sus juegos preferidos?" "¿Colecciona mariposas?" Te preguntan: "¿Qué edad tiene? ¿Cuántes hermanes tiene?

?Y quizás muchos recuerden la dedicatoria del libro de Antoine de Saint Exupéry que hizo Bonifacio del Carril: Pido perdón a los niños por haber dedicado este libro a una persona grande. Tengo una seria excusa: esta persona grande es el mejor amigo que tengo en el mundo. Tengo otra excusa: esta persona grande puede comprender todo; incluso los libros para niños.

Así -pero no así sino que en francés- lo escribió el autor. Y en la nueva traducción dice: Pido perdón a les chiques por dedicar este libro a un adulto. Tengo una excusa muy seria: este adulto es mi mejor amigo en todo el mundo. Tengo otra excusa: este adulto puede entender todo, hasta los libros para chiques.

Se entiende, con esto se entiende para dónde va el libro que hicieron la traductora Julia Bucci y la ilustradora Malena Gagliesi que "tradujo" los dibujos, según se explica en la tapa. Lo sacó la editorial Ethos en su colección Insumises. En su página en Facebook, Ethos se presenta como "Editorial de traductorxs".? Y eso es lo que es: un proyecto de traductores.

Hace unos días se supo que había salido La Principesa, otra adaptación del clásico infantil, protagonizada por una mujer. Era obra del proyecto español Espejos Literario. 

La noticia generó enojo en las redes: ¿cómo osaban meterse con un libro así y deformarlo?, clamaron los más respetuosos (los menos, pasaron derecho al insulto). Como si la literatura fuera un hecho sagrado.

De nada valió argumentar que la literatura se ha hecho metiéndose con textos de otros. Que el propio Jorge Luis Borges, por ejemplo, retomó a José Hernández y hasta le puso nombre a Cruz, el compañero de Martín Fierro: el "Isidoro Tadeo" del cuento de Borges no está en el poema nacional. Que el italiano Alessandro Baricco hizo su versión contemporánea de La Ilíada. Que en Ancho mar de los sargazos la caribeña Jean Rhys hace una precuela de Jane Eyre, de Charlotte Brontë. 

El enojo persistió. Tanto que alcanzó a las traductoras de esta versión de El Principito: aunque no habían sido ellas las que imaginaron un personaje femenino, aunque no alteran el texto sino que "simplemente" lo traducen, ligaron las agresiones en las redes, como el previsible "¿Per qué ne se ven a le merde?".

La versión de Ethos no solamente está en inclusivo, los personajes aquí hablan de "vos" y no de "tú", contradiciendo lo que en el mundo de la traducción es -dice Villalba- una prohibición.

Ethos es una pequeña y joven editorial fundada por traductores. Su directora, Gabriela Villalba, es formadora de traductores e investigadores en el Lenguas Vivas, donde es candidata a dirigir el traductorado en francés.

De ella fue la idea: "Es la obra literaria más traducida del mundo -dice- y la traducción es una nueva lectura sobre la obra. Siempre es ganancia", dice. Una traducción puede acompañar los movimientos estéticos de la época: Y no hay traducciones inclusivas de la literatura canónica" . 

-¿Y hacía falta?

-La literatura siempre es el lugar de legitimación de determinados usos del lenguaje. Los chicos hoy están empezando a hablar en inclusivo y no tienen literatura canónica que pruebe esta forma. Si marco que en el lenguaje están incluidas personas que se consideran perciben, que se perciben varones o que se perciben no binaries, ahí aparece la potencia que tiene el inclusivo


-¿No es algo anacrónico? 

-Siempre que traducís ponés el texto en una lengua más actual que en la que fue enunciado en su contexto primero. Hace tres años traduje El principito para la editorial Estrada; ahí quise mostrar el texto tal como lo puede leer un nene francés hoy y es un texto que en algunas zonas está avejentado, es de 1943. Pero además vimos que Saint Exupéry habla de reyes negros y reyes blancos, es decir, toma una posición de inclusión; tomamos eso como una habilitación para meter la inclusión en el libro.


-¿Y qué nos dice el lenguaje inclusivo?

-Cada uno puede hablar como quiera. Lo que me parece fuerte es la reacción de la sociedad ante el lenguaje inclusivo. Uno lee todo el tiempo cosas escritas con lenguaje fascista y no dice nada; más bien pensamos cuáles son las causas, lo ponemos en contexto. Ellos ven el lenguaje inclusivo y dicen que somos todos estúpidos, sin ponerse a pensar qué estamos haciendo con eso. Es un gesto.


-¿Habría que hacerlo con toda la literatura, como un nuevo idioma? 


-No queremos hacer todo inclusivo. Este caso, yo pedí que se hiciera así y Julia estuvo de acuerdo. Pero ahora son los y las traductores los que eligen. El traductor de Frankenstein, decidió hacerlo inclusivo también. Es su decisión como traductor.


-¿Dio mucho trabajo la traducción? No hay reglas...

-Dio mucho trabajo, tuvimos que hacer muchas pasadas, el machismo en el lenguaje está tan naturalizado que se nos pasaban cosas. Fuimos viendo cómo se está usando y estamos atentos a la vida cotidiana. Llevamos la e a los sufijos masculinos. Cuando dice "faroleros" pusimjos "faroleres". Pero cuando dice "exploradores" pusimos "exploraderes", porque "exploradores", con "e" se usa también para los varones solos y quisimos marcar la diferencia, incluir. Pero dejamos "cazadores" en masculino porque son todos varones en el texto. También pusimos "las personas" donde decía "los hombres" para hablar de toda la humanidad.


-En la tapa dice que tradujeron las ilustraciones. ¿Qué es traducir una ilustración?

-Somos una editorial de traductores, se trató de traducir las imágenes al lenguaje gráfico actual, con la misma técnica que es lápiz y acuarela. Agregamos un solo dibujo, el del narrador. Como para decir "éste es nuestro proyecto, estar en busca del Principito, como objeto literario", Es nuestra búsqueda, ahí estamos nosotros. Por eso es un narrador rodeado de papeles y con el mate, como trabajamos nosotros.


-¿Les está yendo bien?

-Nos llaman de muchas librerías, también del exterior. 


-¿Están satisfechos?

-Sí, es una traducción muy cuidada. Y también es una exploración.  

"Cuando queremos ser ingenioses, puede que a veces mintamos un poco", dice el narrador hacia la mitad del libro. Hace unos meses, hablando del lenguaje inclusivo, la escritora Gabriela Cabezón Cámara reflexionaba: “Las palabras cuentan su historia y la x habla de una incomodidad, de una pelea, se trata de poner en cuestión el lenguaje y dejar huella de lo que se está haciendo”. 

Se trata de mostrar lo que trae detrás lo que parece "natural", un hecho dado, como el lenguaje. Porque, como dice en la página que cierra El Principito versión inclusiva, "Lo invisible es esencial a los ojos".


*Algunas frases inclusivas:

Les chiques tienen que ser muy pacientes con les adultes.

Es triste olvidar a une amigue.

Si le ordenara a une generale que se convirtiera en ave marina y le generale no obedeciera, no sería culpa de le generale.

Es mucho más difícil juzgarse a sí misme que juzgar a les demás.

Les adultes son muy extrañes.

Vos sos solo un chico igual a cien mil otres chiques.

Como no existen negocios que vendan amigues, las personas ya no tienen amigues.


*Un párrafo con voseo:

—Hola —dijo el zorro.

—Hola —respondió educado el principito, que se dio vuelta pero no vio nada.

—Acá estoy —dijo la voz—, abajo del manzano.

—¿Quién sos? —dijo el principito—. Sos muy lindo...

—Soy un zorro —dijo el zorro.

—¿Venís a jugar conmigo? —le propuso el principito—. Estoy tan triste...

—No puedo jugar con vos —dijo el zorro—. No estoy domesticado.

—¡Ah, perdón! —dijo el principito.

Pero, después de pensar, agregó: —¿Qué significa “domesticar”?

—No sos de acá —dijo el zorro—, ¿qué estás buscando?

—Busco a las personas —dijo el principito—. ¿Qué significa “domesticar”?

—Las personas —dijo el zorro— tienen escopetas y cazan. ¡Es muy molesto! También crían gallinas. Es lo único que les interesa. ¿Estás buscando gallinas?

—No —dijo el principito—. Busco amigues. ¿Qué significa “domesticar”?

—Es algo muy olvidado —dijo el zorro—. Significa “crear un vínculo”.

—¿Crear un vínculo?

—Claro —dijo el zorro—. Para mí, por ahora, vos solo sos un chico igual a cien mil otres chiques. Y no te necesito. Y vos tampoco me necesitás a mí. Para vos, yo solo soy un zorro igual a cien mil otros zorros. Pero, si me domesticaras, nos necesitaríamos mutuamente. Para mí, vos serías único en el mundo. Y yo sería para vos único en el mundo...

—Empiezo a entender —dijo el principito—. Hay una flor... creo que me domesticó... (C)