Un cura villero, peronista de la "Teología del Pueblo"

La vigencia del padre Carlos Mugica a 88 años de su nacimiento

Hace 88 años, un 7 de octubre de 1930 nacía el padre Carlos Mugica en el barrio porteño. "Todo ser humano en una sociedad civilizada que se apliquen los principios de Jesucristo tiene que tener derecho a su trabajo y su vivienda", decía el cura que en pensamiento y acción se manifestó por la "opción preferencial por los pobres", principio fundamental de la "Teología del Pueblo". Mirá en CAGL.tv la vigencia de sus pensamientos!!!.


Carlos Mugica nació en el barrio de Villa Luro, en la Ciudad de Buenos Aires un 7 de octubre de 1930; hace 88 años y murió asesinado por la triple A un 11 de mayo de 1974. Fue un sacerdote que siguió el camino de Cristo de la opción por los pobres y adhirió al Movimiento Peronista; pero siemre estuvo en contra de la lucha armada y la violencia..

El apostolado de Mugica se caracterizó por su "opción preferencial por los pobres", principio fundamental de la "Teología del Pueblo". La mayor parte de su labor comunitaria tuvo lugar en la Villa 31 de Retiro, donde fundó la parroquia Cristo Obrero, siendo uno de los fundadores del movimiento conocido como curas villeros.

"La tierra debe corresponder al pueblo humilde y trabajador. ese es el concepto cristiano, todo ser humano en una sociedad civilizada que se apliquen los principios de Jesucristo tiene que tener derecho a su trabajo y su vivienda" enfatizaba el padre Mugica, cmo puede verse en informe en el Canal de Noticias "CAGL.tv" y también por You Tube.

En 1974 apareció el disco "Misa para el Tercer Mundo", en el que el Grupo Vocal Argentino cantaba -sobre textos escritos por el propio Mugica- ritmos argentinos, africanos y asiáticos. Como premio, tiempo después, un hombre poco afecto al arte y a la generosidad, el ministro del Interior de Isabel Perón, Alfredo Rocamora, mandó destruir miles de ejemplares de esa obra.

El 11 de mayo de 1974, el padre Carlos Mugica cumplió con algunas de sus rutinas habituales. A las ocho y cuarto de la noche, después de celebrar misa en la iglesia de San Francisco Solano –situada en la calle Zelada 4771, en el barrio de Villa Luro–, se disponía a subir a su humilde Renault 4-L, cuando un triste personaje –en el que algunos testigos creyeron reconocer al comisario Rodolfo Eduardo Almirón, el jefe de la "Triple A" lopezrreguista– bajó de un auto y le pegó cinco tiros en el abdomen y en el pulmón. El tiro de gracia se lo dio en la espalda. Una manera infame de acabar con la vida de un hombre digno, que siempre respetó antes que nada su mandato interior, ese que nacía de Cristo y de su pueblo y que se prolongaba luego en propia voz.

El sacerdote luego de un velatorio popular pocas veces visto, fue enterrado posteriormente en el cementerio de Recoleta, hasta que en 1999, en un acto de justicia, sus restos fueron trasladados a la Parroquia Cristo Obrero, en el Barrio Comunicaciones, donde amó y fue amado sin condiciones, que hoy en tiempos de crueldad de restauración del orden conservador y de la economía global de mercado, es conocida como la Villa 31.