Los sábados a las 18.30 en Pista Urbana

Entrevista: La directora y dramaturga Deby Wachtel sube a escena “Fuera de cuadro”

El espectáculo parte de la poesía de Clarice Lispector, Watchel destaca “Soy lectora de Clarice y desde siempre me conmueve su escritura y me interesaba usar su universo tan singular”.
Por Jazmín Carbonell


"Escribo sin la esperanza de cambiar nada. No cambiar nada... Porque en el fondo no estamos tratando de cambiar las cosas. Estamos queriendo florecer..." escribió alguna vez la poeta tan sensible como alocada Clarice Lispector. De eso se trate tal vez “Fuera de cuadro. Homenaje a Clarice Lispector”, florecer, embellecer el silencio, el espacio.

La directora y dramaturga Deby Wachtel partió de la poesía sublime de la autora brasileña para crear este espectáculo que se presenta en Pista Urbana y que tiene la particularidad de que el público, mesas de por medio, disfruta de los textos hilvanados recitados/actuados/interpretados/dichos y, también, callados por la actriz Jimena Angeletti acompañada por dos músicas en escena que por momentos se mixturan con los dichos de ella, en otros callan y en otros arman un diálogo al margen.

Decir que es una obra de teatro puede no ser del todo justo, como tampoco lo es pensarlo como poesía, música o la casilla que se nos ocurra pensar. Es que “Fuera de cuadro” es todo junto conviviendo y escuchándose. Desde cada una de las artes, Lispector habla, Lispector está. Incluso en el silencio.

Directora y actriz ya habían trabajado juntas con textos de Oliverio Girondo en la obra “Las chicas de Flores”. En este caso, Angeletti es la única actriz en escena: una mujer que dialoga con la escena, con quienes están cerca pero para hablar con ella misma, para llenar el silencio, para narrar sus alegrías, sus miedos, sus dolores. Pero sobre todo para encontrarse. Wachtel, en un diálogo profundo, habla un poco de la obra.

-¿Por qué Lispector?
-A veces los encuentros suceden sin saber porqué, guiados por el deseo que te empuja hacia adelante... en este caso, una actriz que quería actuar y una directora que quería dirigir. Como ya habíamos trabajado juntas, nos lanzamos al desafío sin problemas. Teníamos, además, el lugar dónde estrenar: Pista Urbana, un lugar íntimo, de mucha proximidad con la platea. Jimena por ese entonces no la conocía a Lispector, se la presenté y de ahí en más creo que no se despegó de ella. Yo soy lectora de Clarice y desde siempre me conmueve su escritura y me interesaba usar su universo tan singular.

-¿Cómo fue el proceso de búsqueda y encuentro con la teatralidad en un texto tan potente y autónomo?
-La búsqueda de la estructura que contenga ese universo fue intensa y muchas veces sin salida. Al principio no sabía qué quería contar el personaje femenino con las intermitencias de un texto alocado y fragmentado, sola, con ella misma. Un día vi una entrevista que le hacían a Clarice y ahí entendí lo que quería contar. A partir de verla pude ordenar la estructura de la obra. Y salió “Fuera de cuadro”.

-¿Sentís que la propia poesía Lispector trae un material escénico?
-Me interesaba una teatralidad que exceda a l texto. Lo que está diciendo no es literal con lo que está sintiendo en ese momento. Una disociación permanente entre lo que le está pasando, lo que se espera de ella, y las decisiones que toma al respecto. Fue un trabajo arduo de mucha disociación y de limpieza de viejos esquemas del decir. ¿Cómo suena? ¿Cómo lo tiene que decir? Jimena es una excelente actriz y motivada por el desafío logró armar un personaje lleno de matices y lugares nuevos. De una musicalidad exquisita.

-¿Qué lugar ocupa en su obra el silencio que por momentos pareciera decir incluso más que la palabra misma?
El silencio es donde mejor estaría esta mujer. El lugar más cómodo, lo añora, lo busca y lo explica de muchas maneras. Pide que la entiendan. Solo quiere irse para encontrarse con ese silencio de palabras. Para mí el silencio es música. La musicalidad que elegí es a través de un diseño sonoro que también tenga que pasar por ese silencio. Por esa búsqueda introspectiva de llegar al silencio.

-¿Cómo fue el proceso creativo que incluye además las músicas en escena?

-El diseño sonoro es muy importante ya que acompaña y desglosa también lo que el personaje no puede decir. Está llena de palabras en su interior, pero solo salen en forma de sonidos que cuentan ese interminable lugar del inconsciente libre y áspero y sinuoso de ella. En ese mundo sonoro están Juliana Moreno en flauta y Fabiana Galante al piano. Me resultó un trabajo creativo riquísimo. Sobre todo pensar cómo hacer para unir la música y el texto en una sola partitura y que no se escuche como algo ajeno a la voz de la actriz. Desde el principio supe que quería que sean tres voces las que hablan. Entremezcladas, en sintonía, guiando y a veces dominando la situación alguna de ellas. Tuvimos que buscar esa materialidad y ese ritmo. Lograr el entramado. Y ese fue un gran trabajo.

“Fuera de cuadro” es un espectáculo intimo que puede viajar en una valija, sólo llevaríamos la silla incómoda y rogar por un piano. Para agendar: “Fuera de cuadro”, sábados a las 18.30 en Pista Urbana (Chacabuco 874)