NASA EN EL SUR

El viento, la amenaza latente

La observación que la Administración especializada en la Aeronaútica y del Espacio norteamericana realizará en Garayalde entre el 16 y 17 de julio próximo espera que las ráfagas no superen los 17 km por hora. El geólogo Jorge Márquez trabajó y desarrolló de una forma “criolla” la forma de proteger a los 25 telescopios para observar el asteroide 2014MU69.


“La gente de la NASA, con un equipo a cargo de la geóloga y planetóloga Adriana Ocampo, me contactaron por mi experiencia de trabajo en la Patagonia y me plantean el problema cómo proteger a los telescopios del viento”, admitió el profesional de la Universidad de la Patagonia Nacional San Juan Bosco.

Uno de los planes analizados era disponer de dos contenedores para dejar dos espacios en forma de “V” y colocar allí el telescopio. Sin embargo, Márquez apeló al “ingenio criollo”, donde el elemento de visualización no puede moverse y la velocidad limite al viento es de 17 kilómetros por hora.

“Yo propuse experimentar con algo que alguna vez leí en un libro de exploradores de la Antártida y el Ártico, que es elaborar una defensa de 3 metros de altura, forma de "V" con dos alas de 5 metros. Cuenta con una estructura metálica con una lona de camión y recibe al viento como una carpa”, contó.

“Es algo que experimentamos y sería la única solución de una solución portátil, porque en los 25  telescopios trabajan de a tres personas. En el caso de los contenedores, no se pueden mover por el clima actual de la Patagonia, donde hay una saturación de terrenos por nieve y lluvias, con caminos casi intransitable”, reconoció.

"Por los pronósticos del mes de julio, el viento supera los 20 km  de velocidad por hora y en el 70 por ciento de los días. La observación será de noche y vamos a probar con este prototipo y testearán con estas carpas el viento para los telescopios, finalizó.

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