La lucha en imágenes

Ni una menos, ni una más, ninguna

Por Mariana Yannuzzi.- El pasado 3 de junio miles de platenses se volvieron a reunir en el centro de la ciudad bajo la consigna Ni Una Menos, que pretende el pleno funcionamiento de la ley, que lucha por el desmantelamiento de la red de trata y pide a gritos el aborto legal.

Esta vez faltó Emilia y Milagros, una está muerta y la otra presa, los derechos conquistados están congelados, retrocedimos en el juego de ese sueño que parecía utópico, pero que empezaba a dar sus frutos. Nombramos a dos ausentes pero la realidad es que los nombres ya forman una lista de desaparecidas, las mismas largas listas que cargamos cada 24 de marzo. 

Tenemos información de la forma en que fueron asesinadas cada una de esas mujeres, que hoy están catalogadas en un archivo. Tenemos nombres y referencias, pero eso no alcanza, tal vez porque la violencia de género es cultural y hasta que no se erradique totalmente, vamos seguir padeciendo siglos y siglos de maltrato, la educación en este sentido deja ver sus limitaciones.

La violencia no es siempre igual y se manifiesta de diferentes maneras, por eso el viernes marchamos por la violencia de género, esa que trata por ejemplo, de que las mujeres dejemos de sentir miedo de ser violadas en cualquier momento, que tengamos el poder de decidir qué queremos hacer con nuestro cuerpo, tener el derecho a abortar si así lo deseamos, en definitiva luchamos por la igualdad.

Hay que dejar de contar cadáveres, de hacer listas, de avalar divisiones, el rosa para las nenas, el celeste para el nene, las muñecas y las pelotas, hasta que de verdad no creamos en la igualdad, no servirá de nada una ley bonita.