“Preservar las voces y los rostros humanos”, fue el lema del Mensaje del Papa León XIV para la LX Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales en la festividad de San Francisco de Sales (1567-1622) que es el santo patrono de los periodistas, escritores, comunicadores sociales y la prensa católica. Fue proclamado por el Papa Pío XI en 1923, es reconocido por utilizar hojas escritas (precursor de los blogs/newsletters) para difundir la fe con amor y mansedumbre, buscando el diálogo en tiempos de conflicto y además se le considera patrono de los periodistas y escritores por su labor de comunicación con mensajes claros, accesibles y respetuosos, utilizando la escritura como medio de evangelización.
“El rostro y la voz son rasgos únicos y distintivos de cada persona”, señaló el Pontífice ante los desafíos de la Inteligencia Artificial (IA) y los nuevos retos de la comunicación y exhortó a una alianza de responsabilidad, cooperación y educación para afrontar estos riesgos.
“El reto -dijo León XIV en el mensaje- no es tecnológico, sino antropológico. Proteger los rostros y las voces significa, en última instancia, protegernos a nosotros mismos”.
El Papa pidió “no renunciar al propio pensamiento”, porque “la IA puede proporcionar apoyo y asistencia en la gestión de tareas comunicativas, eludir el esfuerzo de nuestro propio pensamiento, contentándonos con una compilación estadística artificial", pero se "corre el riesgo, a largo plazo, de erosionar nuestras capacidades cognitivas, emocionales y comunicativas”.
Simulación de las relaciones
Además presenta el peligro de “simulación de las relaciones y de la realidad” en el mundo digital, ya que “la tecnología que explota nuestra necesidad de relación no solo puede tener consecuencias dolorosas para el destino de las personas, sino que también puede dañar el tejido social, cultural y político de las sociedades”, consideró.
Y sostuvo: “Esto ocurre cuando sustituimos las relaciones con los demás por relaciones con IA entrenadas para catalogar nuestros pensamientos y, por lo tanto, para construir a nuestro alrededor un mundo de espejos, donde todo está hecho 'a nuestra imagen y semejanza'”.
“De este modo, nos privamos de la posibilidad de encontrar al otro, que siempre es diferente a nosotros y con el que podemos y debemos aprender a relacionarnos. Sin la aceptación de la alteridad no puede haber ni relación ni amistad”, remarcó León XIV en el mensaje.
Responsabilidad, cooperación y educación
Ante estos riesgos el Papa León XIV propuso “una posible alianza” basado en tres pilares: responsabilidad, cooperación y educación. “En primer lugar, la responsabilidad. Dependiendo de las funciones, esta puede traducirse en honestidad, transparencia, valentía, capacidad de visión, deber de compartir conocimientos, derecho a estar informado”, explicó el Papa norteamericano - peruano.
Llamó también a cooperar: “Ningún sector puede afrontar por sí solo el reto de liderar la innovación digital y la gobernanza de la IA. Por lo tanto, es necesario crear mecanismos de salvaguardia. Todas las partes interesadas, desde la industria tecnológica hasta los legisladores, desde las empresas creativas hasta el mundo académico, desde los artistas hasta los periodistas y los educadores, deben participar en la construcción y la puesta en práctica de una ciudadanía digital consciente y responsable”, enfatizó.
Y pidió que la educación sea útil para “aumentar nuestra capacidad personal para reflexionar críticamente, evaluar la fiabilidad de las fuentes y los posibles intereses que hay detrás de la selección de la información que nos llega, comprender los mecanismos psicológicos que activan, permitir que nuestras familias, comunidades y asociaciones elaboren criterios prácticos para una cultura de la comunicación más sana y responsable”.
Custodiar el don de la comunicación
“Necesitamos -insistió el Pontífice- que el rostro y la voz vuelvan a representar a la persona. Necesitamos custodiar el don de la comunicación como la verdad más profunda del ser humano, hacia la que orientar también toda innovación tecnológica”.
Para finalizar su mensaje publicado el dia de la memoria liturgica de San Francisco de Sales, el Santo Padre agradeció “a todos los que trabajan por los fines aquí expuestos y bendigo de corazón a todos los que trabajan por el bien común con los medios de comunicación”.
(VN con información además de IA)