Integrante del “superministerio”

Jorge Solmi: “Por primera vez el peronismo no es un frente de gobierno sino una coalición con diálogo”

“La prioridad es ordenar precios para el ciudadano y darle al productor certezas en el largo plazo”, dijo el funcionario sobre la nueva gestión.


Abogado con orientación al derecho económico empresarial, Jorge Solmi ocupó una banca en la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires por el Frente Renovador y llegó al ministerio de Agricultura en 2021, como secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación. Hoy, con el ministerio transformado en una Secretaría de la cartera de Economía, Producción y Agricultura que conduce Sergio Massa desde el 28 de julio de este año, el ex dirigente de Federación Agraria está a cargo de la Unidad de Coordinación Federal Operativa del ministerio de Economía de la Nación

“La idea es que las políticas que puedan gestarse en materia productiva desde el ministerio, a través de los cuatro motores básicos que marcó el ministro Massa en su mensaje de asunción (inversión, producción, exportación y consumo interno), lleguen a todos los rincones del país, que es muy extenso y diverso. La realidad social de cada lugar también es muy diferente. Este trabajo, que venía realizando con Julián Domínguez, según la visión de Massa debe ser potenciado, fortaleciendo el vínculo con las provincias, los municipios y las distintas organizaciones y entidades agropecuarias”, expresó Solmi sobre su función en el área de Agricultura.

En diálogo con “No es lo que parece”, ciclo de FM 96.7 de La Plata, el dirigente nacido en Pergamino, también habló de la llegada del nuevo “superministro” al gabinete de Alberto Fernández.

“Hubo algunas movidas financieras previas a la llegada de Sergio Massa al ministerio, como la escalada del dólar blue, que luego de su jura comenzó a bajar y se fue ubicando en valores más razonables. En materia de anuncios también hubo buenas noticias y la idea es implementar esas iniciativas lo más pronto posible para que lo anunciado en el discurso comience a verse reflejado en la práctica”, dijo.

En cuanto a lo escueto de los puntos citados por el ex presidente de la Cámara de Diputado, Solmi aseguró que es lógico “que en un discurso de veinte minutos no se pueda anunciar todo un programa económico” y que esto irá haciéndose “a lo largo de la gestión”. “Los trazos gruesos fueron delineados y de manera muy clara, con un lenguaje que pudo captar todo el mundo y no solo los técnicos en la materia. Cuando habla un ministro de economía, por lo general, lo hace para un universo de economía y la idea de esta nueva gestión es que todos podamos entender lo que se está diciendo”, amplió.

Pese al corto tiempo que pasó desde la llegada de Massa a Economía, Solmi consideró que hay resultados que “se están dando”. “El riesgo país bajó más de 500 puntos y eso que los argentinos veíamos de manera constante en las pantallas de televisión hoy ya no está y a medida que siga bajando nos permitirá acceder a mercados internacionales, con préstamos a tasas más bajas”, explicó.

Dólar, campo y crisis

Con picos superiores a los trescientos pesos y en ese valor promedio el día de la jura de Sergio Massa como ministro de Hacienda, el dólar también bajó y aumentaron los bonos argentinos. “Esto significa confianza en los inversores”, dijo Solmi y aseguró que así como se habla de “el campo”, para lo que se llama “el mercado”, lo sucedido en los últimos días fueron “acciones muy positivas y esperamos continuar en ese camino. Y fundamentalmente, que tanto el que va a laburar todos los días en colectivo como el que sabe de finanzas entienda cuáles son los fundamentos de este programa”.

“Creo que no hay un minuto que perder en la vida de los argentinos. No quiero ser reiterativo, pero vivimos momentos de crisis muy profundos durante la pandemia. La guerra trajo consecuencias a todo el mundo y eso incluye a la Argentina, a la que afectó económicamente incluso más que la guerra de Malvinas”, aseguró.

Y amplió con un panorama internacional: “hoy la energía eléctrica se raciona en Alemania y no van a poder calefaccionarse a más de 7ºC en el invierno europeo, que es muy duro; en Italia se pedía acopiar leña para volver a ser utilizada como fuente de calor, algo que no sucedía desde hace muchas décadas en las grandes ciudades… Estamos viviendo situaciones muy complicadas”.

En relación a los objetivos primordiales de la nueva gestón económica, Solmi sostuvo que el objetivo inmediato “es poner en orden la economía, saber lo que vale cada cosa. Hoy una verdulería te cobra doscientos pesos un kilo de zanahoria y en otra te lo cobran cien, con lo cual no sabés cuál es la realidad: si uno te está cobrando de más o si el otro está perdiendo plata. La gente no tiene ni idea y eso es lo que tenemos que ordenar”.

“No puede ser que en una estación de servicio una botellita de medio litro de agua la cobren quinientos pesos, te están robando la plata… Todos debemos saber cuánto vale cada cosa para evitar esas situaciones”, cerró.

Gestión con diálogo

Formado como dirigente en la Federación Agraria, Jorge Solmi aseguró que, por primera vez, las decisiones se toman desde el “diálogo”. “Este es un gobierno en el que por primera vez el peronismo no hace un frente de gobierno sino una coalición y en una coalición las cosas se discuten, se acuerdan y se llevan adelante. Cuando hay un líder indiscutido, en cambio, es lo que dice el líder. El peronismo esta vez tiene una mesa de discusiones que está funcionando, que se está poniendo en valor y que va actuando conforme a lo que se decide en conjunto”, afirmó.

“Me formé en la Federación Agraria y milito allí desde los 15 años. Aprendí conducción gremial y cooperativa al lado de Humberto Volando y considero un orgullo y un privilegio haber tenido esa oportunidad, ya que fue un dirigente agrario con mayúsculas que no solo tenía una visión muy fuerte de lo agrario sino también de todo el conjunto de actividades productivas”, dijo Solmi sobre sus orígenes.

“Las dirigencias van cambiando y después de ser vicepresidente, ya no pertenezco más a la conducción de la Federación Agraria, aunque sigo siendo socio de la entidad porque creo que como productor tengo el deber de estar agremiado”, agregó y afirmó que desde la Secretaría a la que pertenece “mantiene un vínculo de diálogo con las entidades gremiales del campo”. “Lo veníamos trabajando así desde la llegada de Julián Domínguez y seguirá de la misma manera”, anticipó.

En relación a las posturas del productor agropecuario, Solmi aseguró que la mayoría de los productores “quieren producir”. “Lo vemos en Armstrong, por ejemplo, en la provincia de Santa Fe, un lugar donde siempre fueron muy fuertes los reclamos y donde también, por ejemplo, se realiza Agro Activa, una de las ferias más importantes del sector y de la que participaron diez veces más productores que los que protestaron. Esto da la pauta que hay más productores con ganas de producir que con ganas de protestar”, ejemplificó.

“Habrá algunos que respondan a otros intereses, pero no son la mayoría. El productor necesita políticas de largo plazo, por lo cual es necesario darle certezas de hacia dónde vamos y eso surge del diálogo”, concluyó.

Hacia adelante

De los cuatro motores citados por Sergio Massa en su discurso inicial, el campo incide en la inversión, la producción y la exportación, no tanto en el consumo interno. Y esto, según sostuvo Solmi, “tiene que darse en el marco de una política armónica. En la gestión del año pasado tuvimos récord en cosecha de trigo y maíz; este año por falta de humedad no se sembró tanto trigo, pero no fue, insisto, por falta de intención de los productores. Entonces el camino tiene que ser a partir de la construcción de políticas que surjan del diálogo y la toma de decisiones”.

“Estoy confiado en el sector y en llegar a coincidencias desde la política con los productores, explicando el sentido de las decisiones que se toman y estamos convencidos que las decisiones que se están tomando son las correctas para este momento”, dijo sobre cómo será el vínculo con el campo.

“Estamos atravesando una época muy compleja y que requieren medidas duras, pero que apunten al desarrollo y al crecimiento. Desde lo agropecuario queremos llegar a la exportación de 700 millones de toneladas de granos, a los 70 millones de soja exportada y que el complejo de molienda de soja –que es el más grande de todo el mundo- funcione a pleno; que podamos exportar un millón de toneladas de carne y que a nadie le falta trabajo ni comida. Es un desarrollo con inclusión y para eso hay que comenzar a ordenar la economía”, cerró Jorge Solmi su diálogo con “No es lo que parece”. (Cadena BA)