Atentado a Clarín

Miguel Wiñaski: "El 'Clarín está nervioso' es un invento del kirchnerismo”

Luego del atentado con molotovs a la redacción del Diario Clarín, el periodista aseguró que se trató de un “hecho inédito en democracia” y recordó antecedentes similares y recientes en la región, que terminaron con periodistas exiliados y redacciones tomadas.


Cerrando el fin de semana largo, durante la noche del último lunes, un grupo de personas –aún no identificadas- arrojó nueve bombas molotov al edificio del Diario Clarín, hecho que tuvo el repudio público de todo el arco político, además de la solidaridad de los trabajadores de prensa.

“Este es un ataque a todo el periodismo y debemos solidarizarnos entre todos. Quienes trabajamos en Clarín desde hace 20 años o más no tenemos recuerdo de un hecho similar, esto es un hecho inédito en la democracia”, manifestó uno de los directores del matutino, Miguel Wiñaski..

“Nueve bombas molotov, una organización, motos, logística… pudo haber sido mucho más grave. Pero el escaso valor que tuvo desde lo material, fue por otro lado simbólicamente gravísimo”, completó.

En diálogo con “No es lo que parece”, por FM 96.7 de La Plata, Wiñaski describió una serie de sucesos relacionados entre el oficialismo gobernante y la prensa. “CFK había expresado hace poco que los periodistas estábamos nerviosos y que transmitíamos nuestros nervios a la sociedad. En realidad, si sumamos a esos dichos declaraciones como las de (Jorge) Capitanich (que rompió un ejemplar de Clarín en cámara siendo Jefe de Gabinete de Cristina), a Máximo Kirchner que después de un tiroteo en Corriente dijo que es el clima que generamos los medios”, manifestó.

Momentos más tarde reconoció que si bien son “dichos y palabras, hay un momento en que estos dichos pasan a los hechos y no estoy haciendo con esto responsable material al gobierno. Sí digo que hay que tener responsabilidad respecto de lo que se dice, porque alguien puede asumir esto como un piedra libre y pasar a los hechos, como lo sucedido en Clarín”.

Antedecentes

Si bien el hecho, como lo refirió la crónica y el propio Wiñaski, no revistió gravedad desde lo material, el periodista recordó hechos similares en medios de Latinoamérica. “El último diario en papel de Venezuela, E Nacional de Caracas, empezó a ser hostigado con bombas molotov y hoy su dueño, Enrique Otero, vive exiliado en España y las instalaciones del diario están tomadas por los militares. Pasó algo similar con Radio Caracas y así los medios grandes fueron cayendo en cadena. También sucedió lo mismo durante el gobierno de Correa en Ecuador”, enumeró.

“Acá no va a pasar lo mismo, por la configuración del complejo mediático que tenemos y por la misma sociedad y aunque las extrapolaciones históricas no resultan literales, siempre hay indicios”, manifestó.

“Esto que dice la Vicepresidenta, que los periodistas estamos nerviosos no es así: los periodistas no estamos nerviosos. Esto de que Clarín está nervioso es un invento del kirchnerismo, nosotros seguimos trabajando como siempre, seguimos investigando como siempre. Nervioso debe estar el Gobierno si le tiene miedo a esas investigaciones”, dijo Wiñasli en referencia al rol del periodismo y esa puja iniciada por Néstor Kirchner en 2009, cuando –paradójicamente- defendió la derrota del kirchnerismo en las elecciones provinciales de Catamarca, realizadas ese año.

En relación al está de ánimo del periodista, Wiñaski fue contundente: “estamos estremecido por los hechos, por la realidad, por lo mismo que la sociedad, por la guerra narco en Rosario, por el conflicto mapuche en el sur, por los dichos de Bielsa sobre Chile, por el asesinato de Lucas en Ramos Mejía… Todos los días en Argentina hay sangre o violencia, son situaciones muy complejas que tienen su reflejo en el ataque que sufrió la redacción de Clarín”.

“Acá hubo logística, esto fue un operativo preparado y lo que me pregunto es si tenemos un ministro de seguridad o tenemos un tuitero que habla de seguridad; (Aníbal Fernández) es un relator de los que pasa cuando la violencia debe ser prevenida, no actuar una vez que el violento actuó”, cerró Miguel Wiñaski sobre lo sucedido en la redacción de Clarín.