En el Centro Cultural San Martín

Barcelona celebra sus 11 años con "una muestra de sus mejores tapas"

La revista de humor, "Barcelona. Una solución europea para los problemas de los argentinos" empecinada en transmitir un mensaje mordaz e inquietante sobre la realidad, con irreverente ingenio y desparpajo, celebra sus once años en las calles con una muestra de 22 de sus mejores tapas.


La inauguración de la muestra de "Barcelona. Una solución europea para los problemas de los argentinos" será el martes a las 19, en el Centro Cultural San Martín, Sarmiento 1551, donde permanecerá abierta al público hasta el 15 de marzo y se advierte que habrá "0 celebrities". 

La muestra reúne las tapas más simbólicas como la 199, que hace referencia a la muerte del ex presidente Néstor Kirchner: "Murió un crispador, nace un rockstar. Néstor not dead"; la 209, que reza: "A cojer que se acaba el mundo", sobre los "tsunamis, terremotos, radiactividad, bombardeos de la OTAN y la amenaza de Moyano"; o la 248 que titula "A la desgracia hay que ayudarla", acerca del accidente ferroviario que dejó 51 muertos, el 22 de febrero de 2012.

En una entrevista con Télam, Ingrid Beck, quien dirige la publicación junto a Mariano Lucano, consideró que más allá de los "desafíos" que implicó la creación de la revista, el emprendimiento "aportó su grano de arena en el debate sobre la credibilidad de los medios" y pese a las dificultades, aún puja por perdurar para generar "polémica".

"Elegimos 22 tapas porque 11 nos parecían muy pocas y 320, acaso muchas... La idea fue que estuvieran las más emblemáticas y, al mismo tiempo, que tuvieran que ver con los momentos clave de los últimos 11 años. Por eso está la primera, por ejemplo, y la posterior a la muerte de Néstor Kirchner. Y están algunas que tuvieron cierta repercusión en los medios y en los kioscos, que resultaron polémicas y que, de alguna manera, son recordadas tipo "Uh, ¿te acordás de la tapa de Barcelona que decía lo de una negra y un judío...?", contó Beck.

Además de las tapas también estarán disponibles 22 fotos, videos y audios. "Los audios son fragmentos de los programas de radio que hicimos en los últimos años, primero en Radio Nacional y después en La Once Diez (la radio de la Ciudad): secciones, separadores, publicidades, personajes... No está lo mejor, pero está lo que pudimos rastrear del lío de archivos de audio que tenemos dando vueltas...", explicó.

- ¿Qué balance hacés de estos 11 años de la revista no solo hacia los lectores, si no también para ustedes?

- Para nosotros, hacer Barcelona fue y sigue siendo un desafío. No sólo periodístico y creativo, sino laboral: sostenerla es una decisión que renovamos cada quince días, porque nunca llegó a ser una fuente de trabajo, ninguno de nosotros logró vivir nunca de Barcelona, y todo el tiempo estamos buscando trabajos que no sólo nos garanticen la supervivencia individual y familiar sino que también tengan la flexibilidad suficiente como para poder dedicarle tiempo a Barcelona.

En términos periodísticos, creemos que, muy modestamente, Barcelona aportó su grano de arena en el debate sobre la credibilidad de los medios, que contribuyó a la pérdida de inocencia en la forma de consumir medios de algunos sectores, y que a su manera, entre el gueto que la sigue, impuso formas y recursos que ya son clásicos, como la burla a los garcas y boludos...

Todos los días, alguien en algún lugar , alguien abre un diario o una revista, lee y dice "esto parece una nota de Barcelona". Y eso es mucho.

- ¿Cómo caracterizarías el trabajo de edición y selección de notas?

- Colectivo, aluvional, divertido, profesional, periodístico... Entre todos proponemos temas, repasamos la agenda periodística y si algo no está y creemos que debería estar, nos enfocamos en eso hasta que sale algo. De todos modos, priorizamos el contenido editorial por sobre la agenda. Es decir: si no tenemos nada que decir sobre determinado tema, por más que sea tema de tapa de todos los diarios, lo desechamos.

- ¿Qué número de la revista recordás especialmente, ya sea porque fue el primero, porque fue complicado por el tema o momento, o por cuestiones internas?

- En 320 son varios. El primero, por obvias razones. Tras la irrupción del conflicto con el campo, nos costó mucho hasta que finalmente sacamos aquello de "el campo exige retrotraer todo a 1890".... También la tapa de diciembre de 2003 que decía "Cada vez más mogólicas se dejarían violar amparándose en una ley blanda", a propósito de los impedimentos para realizar un aborto a una nenita de 11 años con Síndrome de Down, que había sido violada por su padre. El de la muerte de Néstor también costó, porque era un tema sensible y al mismo tiempo no queríamos resultar cursis... Son tapas en las que tuvimos especialmente en cuenta algo que no siempre consideramos: la expectativa que puede generar el tema. Son tapas en las que pensamos más de lo habitual en lo que se espera de nosotros, el "A ver qué dice sobre esto Barcelona"... Seguramente me estoy olvidando de muchas... En verdad son muy pocas las que no me convencen.

- ¿El humor surge naturalmente, hay uno que es depositario de esa capacidad o está en todos los integrantes?

- Excepto uno de nosotros, que tuvo un paso por la redacción de la revista Humor y Sex Humor, el resto nunca trabajó específicamente en cuestiones relacionadas con el humor, así que difícilmente podamos hablar sobre eso. Lo que hacemos es valernos de herramientas clásicas del humor, como la sátira y la ironía, el sarcasmo, para hacer periodismo. Además, si Nik puede ser considerado humorista quiere decir que no está muy claro qué es el humor. Y si Clarín hace periodismo... Bueno.

- ¿Hay diversión o mucha seriedad cuando definen los temas y su elaboración?

- Nos divertimos, claro. Pero nos tomamos el cierre de cada edición de manera seria y profesional: debemos cumplir con fechas, horarios, contenidos. Teniendo en cuenta esos temas "formales", sí, realmente nos divertimos mucho haciéndola.

- ¿Por qué decidieron realizar la muestra en este momento?

- Quisimos hacer una muestra para celebrar los primeros 10 años de la Revista y no conseguimos espacio. Así que cuando finalmente apareció la posibilidad de hacerla en el Centro Cultural San Martín, decidimos adaptar en aniversario a un número no redondo. Porque, además, para ser honesta, cumplimos 11 años y ocho meses.

- ¿Cómo evalúan la revista a futuro?

- El futuro es complicado. Pero no sólo para Barcelona, sino para todas las revistas independientes. El sistema de distribución y comercialización está en crisis y la suerte de Barcelona y otra revistas similares no en contenidos sino en la concepción empresarial, depende de cómo salga de esa crisis el sistema en general.

- ¿Las ganas y posibilidades de seguir son suficientes, teniendo en cuenta que depende en buena medida del aporte de ustedes como equipo?

- Las ganas no son las mismas del inicio, la revista ya no sorprende tanto como antes. Pero igual nos estimula seguir haciéndola. El estímulo, claro, no es el dinero sino la posibilidad de reflexionar, despertar polémicas, que alguien vuelva a decir, como Adolfo Castelo nos admitió alguna vez que decía al ver nuestras tapas, "pero qué hijos de puta".